Gerencia Inteligente
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ENTRENAMIENTO PARA EJECUTIVOS
Juegos de guerra en los negocios
Un simulador que se aplica para adiestrar en tácticas de combate tiene un programa que puede usarse para entrenar a directivos de empresas en situaciones de alta volatilidad. Ejemplos de su aplicación.
Ante emergencias, situaciones de crisis o negociaciones
difíciles de llevar adelante, nada mejor que estar preparado.
Seminarios sobre el arte de negociar, retiros y jornadas de entrenamiento
para los ejecutivos de una empresa suelen ser las herramientas más
comunes para mantenerlos en alerta. Cada vez más, a la batería
de actividades diseñadas con estos fines se aplican los simuladores
o juegos de guerra. La idea es dar una aplicación práctica
al conocimiento téorico acumulado para enfrentar crisis imprevistas.
En la Escuela de Guerra Naval de la Armada Argentina, donde se realiza
la formación de los conductores de la Marina y se dictan
diversas maestrías sobre la materia, se desarrolló
un simulador de última generación, denominado Júpiter.
El juego apunta a resolver cualquier tipo de situaciones, sean militares
o no.
EN NEGOCIOS. Se trata de una herramienta que,
además de ser utilizada como medio de entrenamiento de la
Armada, se aplica a la la resolución de crisis y toma de
decisiones en el nivel gerencial en cualquier organización,
particularmente en contextos poco estructurados y de elevada incertidumbre,
tanto con escasez o superabundancia de información, posibilitando
la interacción de los involucrados.
Una de sus posibilidades es aplicar este simulador en el mundo de
los negocios, donde los objetivos son prácticamente los mismos.
Los escenarios que plantea el simulador generan movimientos de información
que deben producir cambios sobre la estrategia original planificada.
En un ejemplo práctico, los corredores de Bolsa pueden mejorar
su velocidad de reacción ante bruscos cambios en las cotizaciones
o diseñar con mayor facilidad estrategias para sortear exitosamente
los períodos de alta volatilidad, en los que las inversiones
son más riesgosas pero también mucho más jugosas
las ganancias si la táctica aplicada es la correcta.
adaptación. Esta aplicación también se utiliza
para los Juegos de Guerra Naval Interamericanos, en el que participan
todas las Armadas del continente. Allí se plantean diferentes
circunstancias y problemas para que se apliquen las políticas
de seguridad y las estrategias de cada país. El desafío
apunta a adaptar la aplicación, asumiendo las amplias diferencias
de capacidad tecnológica de los países de la región
y las restricciones de seguridad informática en un entorno
de alto riesgo.
El simulador, que corre sobre tecnología Microsoft, es de
fácil acceso para los participantes, lo que potencia otro
de los objetivos de los juegos aplicados al entrenamiento de los
ejecutivos: aceitar los mecanismos de trabajo en equipo, con la
adecuada distribución de tareas ante situaciones no planificadas.
"Montarlo con una arquitectura .net sobre Windows nos permite
reducir al mínimo los requerimientos a los participantes.
Sólo necesitan una buena conexión a Internet y disponer
del navegador Internet Explorer para hacer uso de todas las funcionalidades",
explica el capitán de navío Andrés R. Di Vicenzo,
director de la Escuela de Guerra Naval. Según el militar,
la tecnología de avanzada permite desarrollar casos simples
y extremadamente complejos.
Otra de las ventajas logradas con el simulador de Juegos de Guerra
basado en .net es haberlo transformado en una aplicación
Web, que evita tener que instalar ningún software cliente.
Esto es clave, tanto para los países o participantes que
no cuentan con hardware moderno, como para aquellos que tienen fuertes
restricciones de seguridad.
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