Economía 2006
se proyecta un nuevo crecimiento
De acuerdo con un informe de Ecolatina, el proceso de expansión
de la economía continuará durante el 2006, luego de
haber crecido, por tercer año consecutivo, a un 9%.
El contexto internacional sigue benigno para la Argentina (al igual
que para otras economías emergentes), con un PBI mundial
creciendo más de 4% al año, las tasas internacionales
de interés más bajas de los últimos 40 años
y precios sostenidos de nuestros productos exportables. A este cuadro
se suman la India y en especial China, que le agregan buenas perspectivas
a las ventas externas.
En 2006, el PBI volverá a crecer por encima de 6,5%. Lo interesante
es que a partir de 2005 la economía argentina ha entrado
en una nueva etapa del proceso de expansión en la que al
dinamismo de los sectores transables se suman las actividades más
vinculadas al mercado interno.
Este año crecerán especialmente transporte, comunicaciones
y servicios financieros. La construcción, con un impulso
cada vez mayor de la obra pública, seguirá en expansión,
porque se ha transformado en un buen refugio para el inversor y
aún se mantiene una relación favorable entre precios
de las propiedades y costos de construcción.
Esta diversificación del crecimiento hacia los sectores no
transables de la economía es altamente positiva, por dos
motivos. Primero, porque disemina los beneficios del aumento del
producto entre más actividades y diversifica las oportunidades
de empleo, que a fin de año se ubicará en un dígito
(9%).
Y segundo, porque las necesidades de inversión en servicios
son inferiores (excepto en energía) a las que enfrentan ciertas
ramas industriales. Sin embargo lo que distingue al actual proceso
de expansión económica de los anteriores es que a
un elevado crecimiento se suman una posición fiscal sólida,
un sector externo superavitario (con exportaciones en alza), tasas
de interés bajas y un tipo de cambio real competitivo y con
tendencia a apreciarse.
En cuanto a la solvencia fiscal, en 2005 el resultado primario sumó
casi $ 19.900 millones, y en términos del producto, se ubicó
en 3,7%. Si bien la relación superávit primario /
PBI se reducirá este año, continuará alta en
términos históricos: rondará 3,5%.
La situación financiera del Estado es sólida desde
la reestructuración de la deuda en default: el stock de deuda
pasó de 113% del PBI en 2001 a 70% en 2005 y mejoró
el perfil de vencimientos. En el marco de la política de
desendeudamiento, el Gobierno canceló la deuda con el FMI
(u$s 9.600 millones), ahorrando intereses por u$s 840 millones.
Así, las necesidades financieras de 2006 rondarán
apenas 1,3% del PBI (u$s 2.500 millones).
La fortaleza también se mantiene en el frente externo. En
2005 las exportaciones llegaron al récord de u$s 40.300 millones.
Las importaciones, en tanto, rondaron los u$s 28.500 millones (+27%),
con un superávit de u$s 11.800 millones.
En 2006 se registrarán nuevos máximos, no sólo
en las ventas al exterior (u$s 42.700 millones), sino también
en las compras al resto del mundo (31.600 millones). Aunque el superávit
de la balanza de bienes caerá a 11.000 millones, se mantendrá
elevado en términos históricos.
En cuanto al tipo de cambio, se mantendrá en un nivel competitivo
y estable, dado que el BCRA continuará interviniendo, y durante
2006 la apreciación real rondará el 6%.
Sólo dos sombras podrían empañar las perspectivas
altamente positivas: la inflación, que no tiene condiciones
fiscales ni monetarias para ser elevada, y la falta de inversiones,
que deberían consolidarse a medida que se definan las negociaciones
salariales y las renegociaciones con las empresas privatizadas.
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