Propiedades
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VALORES EN ALZA
Alquiler de oficinas: un bien escaso
Si bien desde la devaluación no se produjeron cambios respecto a la cantidad de metros cuadrados destinados al sector de oficinas, los valores de alquiler siguen creciendo. Precio por zonas y tasas de vacancia.
Luego de la caída en los valores de venta y alquiler
que se produjo en el transcurso de 2002, y una vez superado el shock
producido por la distorsión inicial de precios relativos,
el mercado convalidó una nueva escala de valores que hicieron
posible su funcionamiento. A su vez, la escala de valores se acható
de manera importante. En la ciudad de Buenos Aires, a fines de los
‘90, la brecha entre precios máximos de oficinas comerciales
triple A en las mejores localizaciones –como Catalinas, Puerto
Madero y Plaza Roma– y los mínimos de las menos favorecidas
era de aproximadamente u$s 30 el metro cuadrado. Y pasó a
ser de no más de u$s 10/m2.
Asimismo, muchas empresas tuvieron que acomodarse a una economía
de menor escala, liberando espacio ocupado. Esta situación
provocó que edificios que por su calidad estaban siempre
completos tuvieran importante vacancia. En ese contexto se generó
una nueva corriente de demanda, representada por empresas ubicadas
en sectores de la ciudad poco favorecidos por el entorno, que vieron
la posibilidad de migrar desde sus ubicaciones originales con un
pequeño esfuerzo financiero adicional. Y si bien no se produjo
una disminución de la vacancia total del mercado, se generó
una presión sobre los valores en los edificios de mejor calidad,
y se logró que hacia mediados de 2003 comenzaran su tendencia
a la suba.
En el área de midtown se produjo el índice más
alto de la ciudad: un 2.67% de vacancia sobre el total del stock,
mientras que el índice más bajo se localiza en el
macrocentro, donde en los pocos edificios de dicha categoría
no hay espacio disponible. Por su parte, el más alto fue
de casi un 3% de vacancia sobre el total del stock.
ESTAMPIDA. La falta de espacio y la demanda ejercida
sobre el mercado durante este último año se hizo presente
en los montos de comercialización, al subir a valores cercanos
al promedio de la región con pronóstico de superarlos
en las pocas operaciones de este tipo que se puedan hacer este año.
Es así como el valor del alquiler en edificios de primera
categoría está promediando los u$s 17,41 el m2, con
picos de más de u$s 22/m2 en la zona de Catalinas, Puerto
Madero, Plaza San Martín y Plaza Roma. Estos son los valores
más altos de la ciudad.
Si bien la tendencia continuará durante 2006, la aparición
de nuevas ofertas está supeditada a dos aspectos. En primer
lugar, los developers todavía consideran que en el precio
de alquiler de oficinas no está la rentabilidad deseada por
lo que se especula con una suba aún mayor. En segundo término,
la mayoría de los terrenos comerciales que existían
hacia fines de 2002 fueron reciclados para cumplir funciones residenciales.
Por esos motivos, el Indice de Vacancia se encuentra en su nivel
histórico más bajo, aun por debajo de una vacancia
estructural o técnica, promediando actualmente menos del
2%.
OFICINAS VS. CASAS. La realidad es que desde la
devaluación en adelante no se han producido cambios respecto
la cantidad de metros cuadrados destinados al sector de oficinas.
Esto se debe principalmente a que el sector residencial resultó
mucho más atractivo para aquellos inversores que, antes de
volcar sus ahorros al sistema bancario o financiero, utilizaron
a la construcción como reserva de sus valores.
Sin duda alguna, 2004 y 2005 serán recordados debido a los
enormes volúmenes de superficie comercializada para los operadores
del mercado. Por ejemplo, durante el año pasado, el volumen
total de metros cuadrados comercializados fue de 213.057.
Por otra parte, la cada vez más reducida vacancia de espacios
de oficinas de muy buena calidad y su falta de construcción
han producido el reciclado de antiguos inmuebles para adecuarlos
a una prestación lo más cercana posible a los de primera
categoría. La zona del midtown, más precisamente Puerto
Madero y el reciclaje de edificios en el microcentro, constituyen
los mercados más atractivos.
Si bien la falta de metros de buena categoría hizo que el
mercado llevara a cabo un proceso de modernización de metros
disponibles en edificios de clase B y C, ubicados en las zonas tradicionales
de la ciudad, como en toda crisis de mercado aparece una oportunidad
y, hoy, se observa un excelente momento para invertir en la construcción
de este tipo de inmuebles en zonas estratégicas de la Capital
Federal. Pero el problema es conseguir lotes, porque no en toda
la ciudad se pueden construir oficinas. Y ocurre que los principales
terrenos aptos para este tipo de edificios se han utilizado para
realizar viviendas.
Otra opción, que sin duda también resultará
muy rentable, es la del reciclado de antiguos inmuebles de clase
B convenientemente ubicados, de los cuales en el microcentro todavía
hay una cantidad importante, para poder adecuarlos a una prestación
lo más cercana posible a los de primera categoría.
Existe un interesante número de headquarters regionales que
se trasladaron a Buenos Aires, como aquellas que se dedican al telemarketing
o a la actividad de call centers, que ante la baja de precios post
convertibilidad (2002 y 2003) se había ubicado en los mejores
espacios.
La tercera opción es encontrar nichos, sectores de la ciudad
de Buenos Aires que tengan buenos accesos, infraestructura y seguridad
y cuenten con terrenos aprovechables para este tipo de uso, como
la zona norte. Y aquí se dio este fenómeno hasta que
apareció Puerto Madero.
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