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Hausbrot
Pan artesanal al estilo alemán
Sobre la base de productos naturales, Marcos y Añuska Schneider crearon una cadena de panaderías artesanales.
Marcos y Añuska Schneider están juntos desde
hace 41 años. Y hace 20 crearon Hausbrot, la cadena de panaderías
artesanales que hoy es un sinónimo de alimentación
natural. Todo empezó a partir del nacimiento de su segundo
hijo, Mario, que hoy tiene 37 años, y de la necesidad de
Añuska de superar una anemia crónica que la había
dejado muy debilitada.
"Después de tomar todo tipo de pastillas y suplementos,
concluimos en que había que volver a una alimentación
como la que teníamos en nuestras casas cuando éramos
chicos: más cereales, más verduras y frutas frescas
y menos productos químicos", cuenta la mujer.
Así fue como en 1986, el matrimonio compró una chacra
de 25 hectáreas en la provincia de Buenos Aires, donde comenzó
a sembrar, primero para consumo propio y después para vender
a familiares y amigos. "Producíamos desde leche, hasta
verduras, frutas y huevos, todo en forma orgánica, como lo
seguimos haciendo hasta hoy".
Dos años más tarde, y luego de cerrar la empresa donde
trabajaba, Marcos y un socio decidieron abrir una panadería
y elaborar ellos mismos el pan con una antigua receta alemana. Por
entonces todavía no se llamaba Hausbrot, pero estaba ubicada
en el mismo lugar donde hoy funciona la planta de producción
y sede central de la empresa, en el centro de San Isidro. Al poco
tiempo se sumaron al negocio Añuska y sus dos hijos.
Con el pan les empezó a ir muy bien y hasta hubo un intento
de venderlo envasado a otras panaderías. Pero no resultó
dado que se trata de un producto que se conserva poco tiempo y venderlo
fresco requiere una enorme logística.
"El secreto es que además de sano es un producto rico.
Se elabora con harinas integrales de nuestro propio molino. Lo hacemos
de distintas mezclas de cereales, algunos sin sal, y usando aceites
sin colesterol. No es un alimento dietético sino natural",
advierten los Schneider.
Parte de los hallazgos y beneficios que encontraron ellos mismos
en la alimentación natural están volcados en el libro
"Delicias de la Cocina con semillas integrales" que escribieron
juntos.
CASERO. Hausbrot es una empresa que participa
en toda la cadena de producción y comercialización
de sus productos: desde la siembra de los cereales hasta el almacenamiento
en silos propios, la molienda, la elaboración del pan y otros
panificados y la venta al público. Hoy tiene 14 locales en
la Capital Federal y el Conurbano. Nueve son propios (entre ellos
el del shopping Alto Palermo) y cinco franquiciados.
Llegaron a tener más franquicias, pero luego las fueron recomprando.
"El sistema no nos dio resultado. Creemos que lo mejor es administrar
nuestros propios locales, nadie hace las cosas como uno", admite
Añuska. En cuanto a la expansión del negocio, tienen
planes pero a largo plazo. Uno de los proyectos es incorporar en
algunos locales un salón de té.
"Estudiamos muy bien la ubicación de cada comercio.
Hasta ahora siempre estuvimos en la zona norte de la Capital Federal.
Hace unos años abrimos uno en el barrio de San Cristóbal,
pero no resultó. También nos propusieron llevar el
negocio a la costa atlántica, pero era muy costoso",
señala.
Una de las características de Hausbrot es que el pan se despacha
por unidad y no por kilo. Su gran surtido de gustos y tamaños
hace acordar a las panaderías europeas. En total, se venden
más de 140 productos distintos, entre panes, galletitas y
exquisiteces de confitería. En los últimos años
se incorporaron comidas para llevar: tartas y empanadas caseras
y milanesas de soja y trigo integral. Hoy lo elaborado en rotisería
representa un 15 al 20% de las ventas de cada local.
Algunos productos como las galletitas y cereales envasados (Müsli)
se venden en otros comercios y los supermercados Jumbo.
RECETAS SIMPLES. En Hausbrot se procesan unas
dos toneladas diarias de cereal y se trabaja seis días a
la semana en tres turnos. "Durante la última crisis
tuvimos que achicar la estructura para sobrevivir, pero no llegamos
a cerrar ningún local ni a despedir gente. Hoy estamos nuevamente
trabajando al tope de nuestra capacidad", dicen los Schneider.
Los emprendedores saben que fueron pioneros en la instalación
de panaderías artesanales. Hoy hay muchos que siguen este
modelo de negocios. Sin embargo, ellos no se inmutan y consideran
que "es bueno que surjan comercios de este tipo. Esto quiere
decir que hay más clientes que buscan mejorar su alimentación
y volcarse a los productos naturales".
En cuanto a las estrategias de marketing, en este momento están
renovando el logo y la imagen de los locales, al tiempo que se unieron
en una especie de asociación estratégica con otras
empresas de productos y servicios complementarios para hacer acciones
promocionales y afianzar la marca.
Para fechas especiales como el Día de la Madre, las fiestas
de fin de año o San Valentín arman promociones junto
a la empresa de cosmética natural Weleda (por la compra de
una crema o loción de esa marca los clientes tienen un voucher
para comprar productos en Hausbrot y viceversa). El Spa Posada del
Quenti, el restaurante de comida natural Artemisa y la marca de
productos de aromaterapia y bienestar Aurora también participan
de las promociones conjuntas, que sirven para dar a conocer los
productos y servicios entre empresas que comparten una misma filosofía.
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