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La compra de Westinghouse
Nuevo combo Wall Street
Es la estrategia elegida por la tercera cadena mundial de comida rápida para recuperar el terreno perdido frente a sus rivales. El mentor es su presidente Greg Brenneman, experto en "resucitar" compañías en crisis.
En el tradicional recinto de la bolsa de Nueva York habrá
algo más que adrenalina en el ambiente: olerá a hamburguesa
y papas fritas. La cotización de Burger King en Wall Street
es parte de la concreción del plan diseñado por la
compañía hace tres años, cuando sus dueños
–los bancos de inversión Texas Pacific Group, Bain
Capital y Goldman Sachs Capital Partners– pergeñaban
cómo recuperar parte de los u$s 1.500 millones que acababan
de destinar a la compra de esta cadena que pertenecía por
entonces a la británica Diageo Plc.
"Creemos que la transparencia y la estabilidad ofrecidas por
la propiedad de las acciones de una empresa de cotización
pública beneficiarán a nuestros empleados y adjudicatarios
de la franquicia en los años venideros'', dijo Greg Brenneman,
presidente y director general de Burger King Holdings Inc. en Miami,
al anunciar la decisión.
El nuevo menú no sorprendió ni a los analistas financieros
ni a los dueños de franquicias porque en realidad fue la
confirmación de lo que se venía rumoreando en el sector.
Pero este giro radical en los 52 años de historia de la tercera
cadena mundial de comida rápida tiene, además, otro
objetivo: recuperar posiciones frente a sus archienemigos McDonald's
Corp. y Wendy's International Inc., que ya cotizan en Wall Street.
Con la sartén por el mango. La empresa nació en 1954
en Miami, de la mano de James McLamore y David Edgerton, y la venta
de franquicias ha sido una de las claves de su éxito. Sin
embargo, entre 1999 y 2004 no ha parado de perder tajadas de mercado,
y la venta por parte de Diageo le reportó una crisis que
en principio se intentó remontar con nuevos productos y aumento
de la facturación. La estrategia le ha permitido elevar las
ventas durante siete trimestres consecutivos pero no fue suficiente.
Brenneman fue designado máxima autoridad de Burger en 2004.
Se lo conoce como experto en resucitar compañías en
crisis. Fue presidente y consejero delegado de TurnWorks Inc., firma
con sede en Houston y que cotiza en Bolsa. También lideró
dos significativos saneamientos de empresas a lo largo de nueve
años: en 2002 fue nombrado presidente y consejero delegado
de PwC Consulting –donde llevó a cabo la venta estratégica
de IBM– y ejerció durante seis años como presidente
y director general de Continental Airlines, donde también
fue miembro del Consejo Directivo y consiguió evitar la quiebra.
Ahora detrás de las hornallas, Brenneman idea nuevas propuestas:
mientras, proyecta abrir en el mundo entre 300 y 350 restaurantes
y prepara la oferta pública de venta acciones (OPV) de Burger.
La operación se dará a conocer entre fin de mes y
comienzos de marzo, cuando se remita la información a la
autoridad reguladora del Mercado de Valores estadounidense (SEC).
Se calcula que Burger podría desembarcar en Wall Street con
un capital cercano a los u$s 2.500 millones. La maniobra, junto
a la protagonizada recientemente por McDonald's, con la salida a
Bolsa de su filial Chipotle Mexican Grill, despertó gran
interés entre los inversores. El éxito de esa reciente
OPV –que dobló su capital bursátil en la primera
jornada de cotización– demuestra la receptividad que
puede alcanzarse con ese tipo de estrategias.
Factores clave. Sin embargo, algunos analistas trazan una advertencia:
Burger King es una franquicia muy asentada, a diferencia de la de
Chipotle, y por ello sus posibilidades de expansión son más
limitadas. Otros, en cambio, consideran que ya está bien
posicionada para su esperado salto.
Lo cierto es que el éxito dependerá también
–como siempre en este tipo de operaciones– del precio
en que se fije la salida y la cantidad de acciones que se ofrezca.
Pero hay un factor externo que augura buenas perspectivas para la
compañía que comanda Brenneman: mientras McDonald's
triplica a Burger en facturación, Wendy's tuvo durante 2005
la primera caída en las ventas en 18 años. Fue un
3,7 % menos que la obligó a cerrar 40 locales y a deshacerse
de 171 propiedades para evitar un fin de año con pérdidas.
Wendy's planea sacar a Bolsa, también este año, parte
del capital de su filial canadiense Tim Hourton, aunque sus pobres
resultados le significarán un nuevo desafío.
El año 2006 promete ser muy competitivo para el sector, incluso
más que los dos anteriores, cuando los titanes del fast food
introdujeron cambios en sus menús para hacerlos más
saludables.
Ahora, los expertos hablan de "guerra de precios" para
atraer clientes, una pelea que incidiría en los resultados
y a la que se muestran muy reticentes los inversores. Wall Street
quiere a una compañía con mucho camino para crecer,
y los financistas podrían ejercer presión en ese sentido
sobre los ejecutivos de Burger para que mejoren su rentabilidad.
"Nuestra meta siempre ha sido que Burger King sea (una empresa)
pública", esgrime Brenneman. Y hoy se aferra a ese objetivo
original para acortar la distancia que lo separa de sus competidores.
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