ECONOMIA

NEGOCIOS

MANAGEMENT

REPORTAJE

DOCUMENTO

CONSUMO

SOCIEDAD

PRONOSTICO

CONSEJEROS
Ediciones Anteriores
  PERFIL
Caras
Claro
Hombre 
JokerCrucigrama
Look
Luz
Mia
Noticias
Neo !
Parabrisas
Semana
Semanario
Super Campo
Weekend
Su Postal
Km x Km
Año II N° 142 | Edición del 20 de febrero de 2006  
 
Negocios Nacionales
"Telefónica no es un inversor especulativo"
El presidente de Telefónica de Argentina explica la estrategia de negocios de la compañía tras el acuerdo con el gobierno: la Argentina como punta de lanza tecnológica en América latina. Los alcances de la futura Ley de Telecomunicaciones que prometió el gobierno. Qué implica este compromiso en materia de tarifas y renegociaciones con las demás privatizadas.

Tras una movida estratégica que demandó ocho meses de negociaciones, la suspensión de la demanda que Telefónica presentó ante el CIADI –la más importante que enfrenta la Argentina– deparó efectos funcionales para la compañía y para el Estado: la empresa que en el país preside Mario Vázquez logró aumentos tarifarios y la administración que encabeza Néstor Kirchner consiguió un leading case para las discusiones que se vienen con el resto de las privatizadas.
El 40% de la inversión española en el exterior tiene como destino la Argentina. A su vez, en 2005 los capitales ibéricos representaron casi el 32% del total de los u$s 21.660 millones que llegaron al país y España casi sextuplicó el volumen que invirtió en la Argentina su inmediato seguidor, que es Canadá (ver cuadro). Además, de acuerdo con una encuesta realizada por las Cámaras latinoamericanas de Comercio de España, el 59 % de los empresarios de ese origen radicados en la Argentina aumentará sus proyectos de inversión en 2006.
En esta íntima relación comercial pueden encontrarse algunas explicaciones de por qué Kirchner elige los blancos que elige. El presidente, estratégicamente, puede "levantarle la voz" a los supermercadistas pero se cuida de no irritar a quienes representan la tercera parte de las inversiones extranjeras en el país.
Un gobierno que al decir de Gérard Mestrallet, presidente de Suez, "arrastra por el barro" a los inversores franceses y que se sentiría políticamente incómodo a la hora de sostener eventuales alianzas con compañías norteamericanas encuentra en los capitales que provienen de las tierras de José Luis Rodríguez Zapatero las dosis de progresismo suficientes como para convertir a España en socio.
"Las relaciones bilaterales van extraordinariamente bien. Queremos dar un mayor impulso a las inversiones españolas e iniciar una nueva presencia" en el país, dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, tras firmar el acuerdo con Kirchner, quien se prepara para viajar probablemente en mayo a Madrid.
No por nada apenas 24 horas después del entendimiento con el gobierno la plana mayor de Telefónica a nivel local inauguró en Río Gallegos, ciudad emblemática, la red de fibra óptica más austral del mundo (ver recuadro). Esta cereza del postre demostró que, con este compromiso mutuo, Telefónica ganó seguridades para operar a futuro y el gobierno obtuvo muestras tangibles de negocios con continuidad.
"El acuerdo nos da la confianza necesaria como para sostener nuestro ritmo de inversiones. Telefónica tuvo fe en América Latina en general y en la Argentina en particular, y ahora más. Somos muy optimistas porque tenemos un negocio que en cualquier parte del mundo es muy atrayente y porque estamos operando en un país que sigue creciendo", explica Mario Vázquez a FORTUNA.
Paralelamente, el gobierno se comprometió a elaborar una ley de Telecomunicaciones que incluya un nuevo marco tarifario. "Es muy importante trabajar en una ley que nos cubra el larguísimo plazo. No estamos en la Argentina por uno o dos años. Las nuestras son inversiones altas, que se repagan con el tiempo. Estamos aquí para quedarnos. Telefónica no es un inversor especulativo. Si tuviéramos intención de irnos hubiéramos buscado plantear un juicio con el mayor monto posible, pero no es el caso", dice el ejecutivo.
Fortuna: Si la multiplicación por tres de las tarifas de las llamadas entrantes le permite a la compañía sumar un 1% más a su facturación, lo que implica ingresos adicionales por u$s 10 millones, Telefónica necesita 283 años para cubrir el monto de la demanda que retiró. ¿Cómo se explica esta decisión?
Vázquez: El monto de u$s 2.834 millones de la demanda ante el CIADI jamás fue avalado por Telefónica. Ese número se instaló incluso con decimales pero no sabemos de dónde salió. No existe en ningún reclamo de ninguna presentación nuestra. En ese juicio no llegamos a la etapa de la cuantificación de la demanda y no sabemos exactamente cuál sería el monto.
Fortuna: ¿La dolarización de las llamadas entrantes fue lo que destrabó el acuerdo?
Vázquez: La dolarización de las llamadas entrantes es un efecto no deseado de la pesificación que beneficiaba a los prestadores del exterior, empresas de telecomunicaciones que cobraban en dólares a sus clientes y para terminar la llamada pagaban a Telefónica en pesos. Ahora eso se corrigió. Si bien habíamos decidido no firmar el acuerdo hasta que no estuviera autorizado este aumento, en realidad la dolarización no fue lo que lo destrabó. Se había demorado por múltiples temas.
Tarifas. La dolarización fue una prenda de cambio que Kirchner entregó sin lamentarlo demasiado: esta decisión que modifica lo establecido en la Ley de Emergencia Económica –que había pesificado las tarifas y prohibido su indexación– no genera costo político local.
El otro aumento tarifario que obtuvo Telefónica sí afecta a los clientes argentinos porque implica que las llamadas que se hagan entre las 20 y las 21 horas van a perder el actual descuento del 50% al dejar de ser consideradas parte del servicio nocturno.
Sin embargo, está lejos de ser una medida impopular: por cuestiones culturales, el consumidor local no tiene la costumbre de chequear cuánto le va a costar un llamado que hace desde la comodidad de una línea fija y probablemente ni se percate de que hablando en esa hora gastará más.
Ahora debe convocarse a una Audiencia Pública para debatir el acuerdo, que luego tiene que ser revisado por la Sindicatura General de la Nación, aprobado por el Congreso y finalmente ratificado a través de un decreto presidencial.
Fortuna: ¿En cuánto tiempo esperan firmar el acuerdo final con el gobierno y retirar definitivamente la demanda ante el CIADI?
Vázquez: Estimamos que el proceso administrativo podría demandar más de seis meses y nuestra aspiración es que sea menos de un año. De ahí el plazo de 210 días hábiles que acordamos.
Fortuna: ¿Cuál es la expectativa de aumento tarifario que tiene la compañía?
Vázquez: No conocemos el borrador de la nueva Ley de Telecomunicaciones que prepara el gobierno, pero debería contemplar un ajuste tarifario que dé previsibilidad a los ingresos de la compañía. Así lo establece el acuerdo. El gobierno debe elevar el proyecto al Congreso y esperamos que sea en el más corto plazo.
Fortuna: ¿Cuáles son los incumplimientos que Telefónica se compromete a tener resueltos antes del 30 de junio próximo?
Vázquez: El acuerdo con el gobierno precisó las metas de calidad de servicio que ya preveía el marco regulatorio. Telefónica va a seguir respetándolas. Hay algunos incumplimientos puntuales que son menores y cuyos procedimientos sancionatorios van a quedar concluidos antes de esa fecha.
Servicios. Desde Madrid, el subdirector general de Regulación de Telefónica, Javier de la Pinta, agitó las aguas. "Si las telecomunicaciones son el motor de desarrollo del país es inconsistente que se le grave con más impuestos", se quejó. Pero en la filial local de la compañía prefirieron bajar el tono. "Es un tema irritativo en estos momentos. Pero todo el sector está preocupado. En las facturas de los móviles, la carga impositiva alcanza hasta el 50% entre gravámenes municipales, provinciales y nacionales. Este peso restringe no sólo el uso por parte de los clientes actuales sino las posibilidades de penetración en los sectores más bajos", comentaron algunos voceros.
El llamado Servicio Universal (SU) permite a todas las ciudades del país acceder al servicio de telecomunicaciones a pesar de no contar con una masa crítica que justifique las inversiones respectivas. En ese sentido De la Pinta también había sido tajante al sostener que es el gobierno quien "debería realizar los principales aportes porque se trata de un servicio social". Desde la desregulación del mercado telefónico, en 2000, el gobierno tiene pendiente la formación de un fondo que financie esta prestación y que debería constituirse con el aporte de un 1% de la facturación de todas las empresas del sector.
El flamante tendido de fibra óptica de Telefónica en la Patagonia, precisamente, implicó una inversión de $ 50 millones en una región que por su escasa densidad demográfica la torna no rentable. "Pero lo hacemos porque es parte del compromiso asumido en materia de telecomunicaciones y porque avala nuestro concepto de seguir siendo líderes tecnológicos. De todas formas, sentimos que estamos universalizando el servicio y creemos que el esfuerzo debería ser compartido con el Estado. Faltan políticas más proactivas de incentivos a la inversión o de desgravación impositiva", explicaron en la compañía.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, había anunciado durante su viaje a España en junio pasado que Telefónica iba a levantar la demanda. Sin embargo, las negociaciones no fueron tan simples como pensaba. De hecho, en diciembre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la por entonces flamante ministra de Economía, Felisa Miceli, habían viajado a Madrid con la intención de volverse con el acuerdo firmado en las valijas. Tampoco lo lograron: ante la evidencia de una inminente negativa, la comitiva argentina canceló la cena que habían pactado, esperanzados, con los directivos de Telefónica.
Finalmente, el canciller Moratinos se reunió la semana pasada en la Casa Rosada con Kirchner y con intervención del organismo de renegociación de las privatizadas, la Uniren, selló el pacto por el cual la demanda ante el tribunal arbitral del Banco Mundial queda congelada. Si se firma el acuerdo definitivo, Telefónica tendrá 30 días para desistir del planteo ante el CIADI.
¿Por qué Telefónica aceptó volver a postergar la discusión de fondo por las tarifas? Porque en un país con elevadas y continuas tasas de crecimiento –la Argentina de hoy– el precio del servicio es importante pero no ya fundamental. Bajo estas condiciones, lo que cobra más relevancia es crear mercado y pelear cuerpo a cuerpo con la competencia.
El acuerdo presenta otra particularidad: la de oficiar de caso testigo para las demás renegociaciones pendientes con el resto de las privatizadas (ver recuadro).
Los negocios del día después. La estrategia de Telefónica para 2006 es la de apostar a la banda ancha. "El crecimiento es explosivo y probablemente supere en próximos años al mundo móvil. En la Argentina tenemos hoy más de 300.000 clientes y estimamos más de un millón de accesos para 2008, lo que va a superar a los mercados más desarrollados del planeta".
Fortuna: ¿Cómo se repartirán los u$s 1.000 millones de inversión que la compañía comprometió para 2006?
Vázquez: Se repartirán en partes iguales entre la telefonía fija y la móvil. En el primer caso, la mitad de la inversión será para banda ancha y en el caso de los celulares usaremos esos fondos para expandir parque y la red ADSL. Es una estrategia que apunta a un mundo de convergencia y que mantendremos durante los próximos años.
Fortuna: ¿Qué características diferenciales tiene el mercado argentino con respecto a esta clase de tecnología, en relación con el resto de los países de la región?
Vázquez: La Argentina es punta de lanza para el grupo en América Latina en materia de ADSL. Es el mercado más agresivo en términos de crecimiento.
El gerente general de Telefónica de Argentina, Juan Waehner, agrega: "Hay una respuesta muy favorable de la sociedad, diferente al resto del mercado continental. Hay receptividad, hay demanda por estar conectado y hay un fuerte potencial a pesar de la situación económica y social, incluso entre sectores de bajo poder adquisitivo.
Fortuna: ¿Qué acciones va a encarar la compañía para ampliar su número de clientes en ese segmento?
Waehner:Vamos a hacer fuertes alianzas para que los sectores humildes de la sociedad tengan disponible la banda ancha. Queremos facilitar financieramente el acceso y brindar promociones múltiples. La fortaleza de Telefónica radica en la subsegmentación, en el conocimiento de cada micronicho de negocios y en poder darle a cada cliente lo que necesita.

 
Cristina Mahne
 
Publicación semanal de Editorial Perfil S.A
© Copyright 1999-2006 Editorial Perfil S.A. All rights reserved
Acerca de PERFIL - CorreoFortuna