Negocios Nacionales
"Telefónica no es un inversor especulativo"
El presidente de Telefónica de Argentina explica la estrategia de negocios de la compañía tras el acuerdo con el gobierno: la Argentina como punta de lanza tecnológica en América latina. Los alcances de la futura Ley de Telecomunicaciones que prometió el gobierno. Qué implica este compromiso en materia de tarifas y renegociaciones con las demás privatizadas.
Tras una movida estratégica que demandó
ocho meses de negociaciones, la suspensión de la demanda
que Telefónica presentó ante el CIADI –la más
importante que enfrenta la Argentina– deparó efectos
funcionales para la compañía y para el Estado: la
empresa que en el país preside Mario Vázquez logró
aumentos tarifarios y la administración que encabeza Néstor
Kirchner consiguió un leading case para las discusiones que
se vienen con el resto de las privatizadas.
El 40% de la inversión española en el exterior tiene
como destino la Argentina. A su vez, en 2005 los capitales ibéricos
representaron casi el 32% del total de los u$s 21.660 millones que
llegaron al país y España casi sextuplicó el
volumen que invirtió en la Argentina su inmediato seguidor,
que es Canadá (ver cuadro). Además, de acuerdo con
una encuesta realizada por las Cámaras latinoamericanas de
Comercio de España, el 59 % de los empresarios de ese origen
radicados en la Argentina aumentará sus proyectos de inversión
en 2006.
En esta íntima relación comercial pueden encontrarse
algunas explicaciones de por qué Kirchner elige los blancos
que elige. El presidente, estratégicamente, puede "levantarle
la voz" a los supermercadistas pero se cuida de no irritar
a quienes representan la tercera parte de las inversiones extranjeras
en el país.
Un gobierno que al decir de Gérard Mestrallet, presidente
de Suez, "arrastra por el barro" a los inversores franceses
y que se sentiría políticamente incómodo a
la hora de sostener eventuales alianzas con compañías
norteamericanas encuentra en los capitales que provienen de las
tierras de José Luis Rodríguez Zapatero las dosis
de progresismo suficientes como para convertir a España en
socio.
"Las relaciones bilaterales van extraordinariamente bien. Queremos
dar un mayor impulso a las inversiones españolas e iniciar
una nueva presencia" en el país, dijo el ministro español
de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, tras firmar el acuerdo
con Kirchner, quien se prepara para viajar probablemente en mayo
a Madrid.
No por nada apenas 24 horas después del entendimiento con
el gobierno la plana mayor de Telefónica a nivel local inauguró
en Río Gallegos, ciudad emblemática, la red de fibra
óptica más austral del mundo (ver recuadro). Esta
cereza del postre demostró que, con este compromiso mutuo,
Telefónica ganó seguridades para operar a futuro y
el gobierno obtuvo muestras tangibles de negocios con continuidad.
"El acuerdo nos da la confianza necesaria como para sostener
nuestro ritmo de inversiones. Telefónica tuvo fe en América
Latina en general y en la Argentina en particular, y ahora más.
Somos muy optimistas porque tenemos un negocio que en cualquier
parte del mundo es muy atrayente y porque estamos operando en un
país que sigue creciendo", explica Mario Vázquez
a FORTUNA.
Paralelamente, el gobierno se comprometió a elaborar una
ley de Telecomunicaciones que incluya un nuevo marco tarifario.
"Es muy importante trabajar en una ley que nos cubra el larguísimo
plazo. No estamos en la Argentina por uno o dos años. Las
nuestras son inversiones altas, que se repagan con el tiempo. Estamos
aquí para quedarnos. Telefónica no es un inversor
especulativo. Si tuviéramos intención de irnos hubiéramos
buscado plantear un juicio con el mayor monto posible, pero no es
el caso", dice el ejecutivo. Fortuna: Si la multiplicación por tres de las tarifas de
las llamadas entrantes le permite a la compañía sumar
un 1% más a su facturación, lo que implica ingresos
adicionales por u$s 10 millones, Telefónica necesita 283
años para cubrir el monto de la demanda que retiró.
¿Cómo se explica esta decisión?
Vázquez: El monto de u$s 2.834 millones de la demanda ante
el CIADI jamás fue avalado por Telefónica. Ese número
se instaló incluso con decimales pero no sabemos de dónde
salió. No existe en ningún reclamo de ninguna presentación
nuestra. En ese juicio no llegamos a la etapa de la cuantificación
de la demanda y no sabemos exactamente cuál sería
el monto. Fortuna: ¿La dolarización de las llamadas entrantes
fue lo que destrabó el acuerdo?
Vázquez: La dolarización de las llamadas entrantes
es un efecto no deseado de la pesificación que beneficiaba
a los prestadores del exterior, empresas de telecomunicaciones que
cobraban en dólares a sus clientes y para terminar la llamada
pagaban a Telefónica en pesos. Ahora eso se corrigió.
Si bien habíamos decidido no firmar el acuerdo hasta que
no estuviera autorizado este aumento, en realidad la dolarización
no fue lo que lo destrabó. Se había demorado por múltiples
temas.
Tarifas. La dolarización fue una prenda de cambio que Kirchner
entregó sin lamentarlo demasiado: esta decisión que
modifica lo establecido en la Ley de Emergencia Económica
–que había pesificado las tarifas y prohibido su indexación–
no genera costo político local.
El otro aumento tarifario que obtuvo Telefónica sí
afecta a los clientes argentinos porque implica que las llamadas
que se hagan entre las 20 y las 21 horas van a perder el actual
descuento del 50% al dejar de ser consideradas parte del servicio
nocturno.
Sin embargo, está lejos de ser una medida impopular: por
cuestiones culturales, el consumidor local no tiene la costumbre
de chequear cuánto le va a costar un llamado que hace desde
la comodidad de una línea fija y probablemente ni se percate
de que hablando en esa hora gastará más.
Ahora debe convocarse a una Audiencia Pública para debatir
el acuerdo, que luego tiene que ser revisado por la Sindicatura
General de la Nación, aprobado por el Congreso y finalmente
ratificado a través de un decreto presidencial. Fortuna: ¿En cuánto tiempo esperan firmar el acuerdo
final con el gobierno y retirar definitivamente la demanda ante
el CIADI?
Vázquez: Estimamos que el proceso administrativo podría
demandar más de seis meses y nuestra aspiración es
que sea menos de un año. De ahí el plazo de 210 días
hábiles que acordamos. Fortuna: ¿Cuál es la expectativa de aumento tarifario
que tiene la compañía?
Vázquez: No conocemos el borrador de la nueva Ley de Telecomunicaciones
que prepara el gobierno, pero debería contemplar un ajuste
tarifario que dé previsibilidad a los ingresos de la compañía.
Así lo establece el acuerdo. El gobierno debe elevar el proyecto
al Congreso y esperamos que sea en el más corto plazo. Fortuna: ¿Cuáles son los incumplimientos que Telefónica
se compromete a tener resueltos antes del 30 de junio próximo?
Vázquez: El acuerdo con el gobierno precisó las metas
de calidad de servicio que ya preveía el marco regulatorio.
Telefónica va a seguir respetándolas. Hay algunos
incumplimientos puntuales que son menores y cuyos procedimientos
sancionatorios van a quedar concluidos antes de esa fecha.
Servicios. Desde Madrid, el subdirector general de Regulación
de Telefónica, Javier de la Pinta, agitó las aguas.
"Si las telecomunicaciones son el motor de desarrollo del país
es inconsistente que se le grave con más impuestos",
se quejó. Pero en la filial local de la compañía
prefirieron bajar el tono. "Es un tema irritativo en estos
momentos. Pero todo el sector está preocupado. En las facturas
de los móviles, la carga impositiva alcanza hasta el 50%
entre gravámenes municipales, provinciales y nacionales.
Este peso restringe no sólo el uso por parte de los clientes
actuales sino las posibilidades de penetración en los sectores
más bajos", comentaron algunos voceros.
El llamado Servicio Universal (SU) permite a todas las ciudades
del país acceder al servicio de telecomunicaciones a pesar
de no contar con una masa crítica que justifique las inversiones
respectivas. En ese sentido De la Pinta también había
sido tajante al sostener que es el gobierno quien "debería
realizar los principales aportes porque se trata de un servicio
social". Desde la desregulación del mercado telefónico,
en 2000, el gobierno tiene pendiente la formación de un fondo
que financie esta prestación y que debería constituirse
con el aporte de un 1% de la facturación de todas las empresas
del sector.
El flamante tendido de fibra óptica de Telefónica
en la Patagonia, precisamente, implicó una inversión
de $ 50 millones en una región que por su escasa densidad
demográfica la torna no rentable. "Pero lo hacemos porque
es parte del compromiso asumido en materia de telecomunicaciones
y porque avala nuestro concepto de seguir siendo líderes
tecnológicos. De todas formas, sentimos que estamos universalizando
el servicio y creemos que el esfuerzo debería ser compartido
con el Estado. Faltan políticas más proactivas de
incentivos a la inversión o de desgravación impositiva",
explicaron en la compañía.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, había
anunciado durante su viaje a España en junio pasado que Telefónica
iba a levantar la demanda. Sin embargo, las negociaciones no fueron
tan simples como pensaba. De hecho, en diciembre el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, y la por entonces flamante ministra de
Economía, Felisa Miceli, habían viajado a Madrid con
la intención de volverse con el acuerdo firmado en las valijas.
Tampoco lo lograron: ante la evidencia de una inminente negativa,
la comitiva argentina canceló la cena que habían pactado,
esperanzados, con los directivos de Telefónica.
Finalmente, el canciller Moratinos se reunió la semana pasada
en la Casa Rosada con Kirchner y con intervención del organismo
de renegociación de las privatizadas, la Uniren, selló
el pacto por el cual la demanda ante el tribunal arbitral del Banco
Mundial queda congelada. Si se firma el acuerdo definitivo, Telefónica
tendrá 30 días para desistir del planteo ante el CIADI.
¿Por qué Telefónica aceptó volver a
postergar la discusión de fondo por las tarifas? Porque en
un país con elevadas y continuas tasas de crecimiento –la
Argentina de hoy– el precio del servicio es importante pero
no ya fundamental. Bajo estas condiciones, lo que cobra más
relevancia es crear mercado y pelear cuerpo a cuerpo con la competencia.
El acuerdo presenta otra particularidad: la de oficiar de caso testigo
para las demás renegociaciones pendientes con el resto de
las privatizadas (ver recuadro).
Los negocios del día después. La estrategia de Telefónica
para 2006 es la de apostar a la banda ancha. "El crecimiento
es explosivo y probablemente supere en próximos años
al mundo móvil. En la Argentina tenemos hoy más de
300.000 clientes y estimamos más de un millón de accesos
para 2008, lo que va a superar a los mercados más desarrollados
del planeta". Fortuna: ¿Cómo se repartirán los u$s 1.000
millones de inversión que la compañía comprometió
para 2006?
Vázquez: Se repartirán en partes iguales entre la
telefonía fija y la móvil. En el primer caso, la mitad
de la inversión será para banda ancha y en el caso
de los celulares usaremos esos fondos para expandir parque y la
red ADSL. Es una estrategia que apunta a un mundo de convergencia
y que mantendremos durante los próximos años. Fortuna: ¿Qué características diferenciales
tiene el mercado argentino con respecto a esta clase de tecnología,
en relación con el resto de los países de la región?
Vázquez: La Argentina es punta de lanza para el grupo en
América Latina en materia de ADSL. Es el mercado más
agresivo en términos de crecimiento.
El gerente general de Telefónica de Argentina, Juan Waehner,
agrega: "Hay una respuesta muy favorable de la sociedad, diferente
al resto del mercado continental. Hay receptividad, hay demanda
por estar conectado y hay un fuerte potencial a pesar de la situación
económica y social, incluso entre sectores de bajo poder
adquisitivo. Fortuna: ¿Qué acciones va a encarar la compañía
para ampliar su número de clientes en ese segmento?
Waehner:Vamos a hacer fuertes alianzas para que los sectores humildes
de la sociedad tengan disponible la banda ancha. Queremos facilitar
financieramente el acceso y brindar promociones múltiples.
La fortaleza de Telefónica radica en la subsegmentación,
en el conocimiento de cada micronicho de negocios y en poder darle
a cada cliente lo que necesita.